Los niños y niñas, en ocasiones, pueden presentar dificultades para agarrar correctamente el lápiz, atarse los cordones o coger los cubiertos.
Esto puede deberse a una falta de control de la motricidad fina.
El concepto de motricidad fina, como describe Benzant, se refiere a los movimientos de la pinza digital y pequeños movimientos de la mano y muñeca, así como de una mejor coordinación oculomanual.
García y Batista añaden que se refiere a los movimientos realizados por una o ambas manos, que no tienen una amplitud sino que son movimientos de más precisión.
La motricidad fina implica un nivel elevado de maduración y aprendizaje.
Juegos con plastilina: Al cortar, aplastar, estirar, amasar y dar forma con nuestros dedos a la plastilina, además de potenciar la creatividad estamos realizando una actividad que estimula el área psicomotriz.
Por ello, se proponen una serie de juegos para realizar con los niños y niñas con la finalidad de potenciar esta habilidad:
Twister de dedos: Este juego tiene la misma dinámica que la versión original de Twister pero utilizando únicamente los dedos de ambas manos.
La motricidad fina, como describe Benzant (2015), se refiere a los movimientos de la pinza digital y pequeños movimientos de la mano y muñeca, así como de una mejor coordinación oculomanual.
García y Batista (2018) añaden que se refiere a los movimientos realizados por una o ambas manos, que no tienen una amplitud sino que son movimientos de más precisión.
La motricidad fina implica un nivel elevado de maduración y aprendizaje.
Por todo ello, se proponen una serie de juegos para realizar con los niños y niñas con la finalidad de potenciar esta habilidad.